Entre los años de 2022 y 2024, el director Ti West le dio su propio giro a la franquicia de terror slasher. Con X, Pearl y MaXXXine, West evitó los tropiezos de otras series que desgastaron sus ideas originales a través de la insistente repetición. Al contar las historias de Maxine Minx y Pearl, dos mujeres jóvenes que sueñan con el estrellato en la pantalla grande, West trató cada entrega como una oportunidad para adentrarse a diferentes eras del siglo XX estadounidense, así como la relación de este país a sus películas, la fama, el espectáculo y la violencia. A pesar de sus pequeños presupuestos (cuando se les compara con la mayoría de las proyecciones de Hollywood), las tres películas tuvieron talentosos y dedicados departamentos de arte que ayudaron a regresar estos periodos a la vida.

Entre ellos se encontraba Thomas Salpietro, decorador de set para X y Pearl. Salpietro nació en Australia pero ha trabajado en el departamento de arte de producciones importantes alrededor del mundo. Sus otros créditos como decorador de set incluyen La isla de la fantasía de Jeff Wadlow y Godzilla y Kong: El nuevo imperio de Adam Wingard. Él ahora reside en México, donde ha empezado a escribir y crear sus propias películas.

Ésta es la conversación que tuve con él. Me habló a grandes rasgos del papel de un decorador de set, el desafío de hacer películas de terror que son también películas de época, y su set favorito de ambas películas.

Esta entrevista fue editada por claridad y extensión.


¿Cómo llegaste a estos proyectos?

Estaba en Nueva Zelanda en ese momento, trabajando para un proyecto de A24 en Wellington cuando [X] llegó cerca. Terminé con ese proyecto y me cambié directamente a X después de tener una entrevista con Tom Hammcok, el diseñador [de producción].

Entonces, dado que X y Pearl ocurrían en la misma ambientación, que en ese momento había COVID y que ya estaba todo armado para X, recuerdo estar en la fiesta de fin de rodaje y me tocaron el hombro y era el productor Jacob Jaffke. Me dice “oye Tom, acabamos de terminar el guion de Pearl y ya estamos todos aquí, ¿quieres empezar a trabajar mañana?” y yo dije “¡Perfecto!” Entonces hicimos X y Pearl una tras otra. Dije “de hecho necesito un día de descanso porque estoy en la fiesta y no me esperaba esto”. Entonces pasamos de X directamente a Pearl.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

El departamento de arte de una película tiene distintos roles que no siempre son bien entendidos. ¿Cómo describirías el trabajo de un decorador de set de acuerdo con tu experiencia en ambas películas?

Como decorador de set, mi trabajo es proporcionar una estética y atmósfera para el elenco y los espectadores y crear ese ambiente con todo el detalle, darle ese [sentido de] lugar, darle el sentir correcto. Si quieres que dé miedo, haremos que dé miedo. Si quieres que luzca como los setenta, haremos que luzca como los setenta.

Me sumerjo en el guion y lo desgloso y trato de entregar el mejor escenario para contar esa historia visualmente una vez que el actor está en ese lugar.

¿Cómo es tu relación con el resto del equipo?

La relación es muy fuerte, especialmente en el interior del departamento de arte. El diseñador [de producción] y yo trabajamos muy de cerca. En cuanto a, digamos, el diseñador de vestuario, también trato con él para que todo se una. Lo mismo con el director de fotografía; qué luces prácticas quiere, qué colores quiere, si quiere un lustre, si necesitamos poner cortinas para darle un brillo o sensación a una habitación. Lo mismo con vestuario. Si hay un vestuario rojo no vamos a tener un sofá rojo porque no queremos perder a ese personaje, entonces trabajamos todos de cerca para entregar esa imagen perfecta.

¿Con qué otros miembros del equipo interactúas más durante la preproducción y la producción?

Las personas con las que trabajo más serían el diseñador de producción, el director de fotografía y el gaffer [miembro del equipo a cargo de las luces y el equipo eléctrico]. Trabajo muy pero muy de cerca con el encargado de props, Phred Palmer. Diría que yo y el encargado de props somos una especie de dúo; siempre rebotamos ideas y nos complementamos porque si yo proporciono una cocina, la mesa y los cubiertos, entonces tenemos que trabajar muy de cerca para que él proporcione los platos de donde [los personajes] comen, de dónde vienen. Tratamos de crear una historia colectivamente.

También trabajo mucho con el director; eso es más a través del diseñador de producción. Siempre hacemos un show and tell. Le llamo la “teoría de la botella de Coca-Cola”. Empezamos con cinco o seis ideas y después tratamos de reducirlo a una o dos, como un embudo.

Thomas Salpietro_2

En tu carrera has trabajado mucho en el cine de acción, pero X y Pearl son películas de terror. ¿Tu trabajo o enfoque cambian al abordar diferentes géneros?

Absolutamente. Te adentras profundamente en el ambiente y pasas cuatro meses en preparación creando diferentes atmósferas y moodboards.

Vas de un extremo al otro. X y Pearl son películas de época. Pearl es en 1918, entonces buscas más muebles ornamentados tratando de encontrar las cosas correctas y después la próxima película es Misión de rescate 2 y es completamente diferente; involucra tecnología, gadgets, armas de fuego. Es difícil adaptarse. Yo diría que definitivamente disfruto hacer películas de época más que contemporáneas simplemente porque es más interesante y en verdad disfruto el lado de la investigación.

Ponerte en ese estado mental puede ser desafiante en ocasiones pero en general fluyes porque ya estás ahí. Es como un actor mentalizándose. Como decorador de set tienes que colocarte en ese mundo. A veces actuamos, “si soy un hombre sucio y mugroso, ¿cómo se ve mi casa? Si soy un anciano que no puede arreglar su granja, ¿cómo se va a ver el granero?” Tratas de convertirte en esa persona para crear el entorno.

¿Cuáles fueron algunos de los mayores desafíos? ¿Qué fue nuevo en la experiencia de estas dos películas?

El mayor desafío siempre va a ser el presupuesto. Siempre tienes que apegarte a un presupuesto. Uno de los mayores desafíos fue convertir la casa de X en la casa de Pearl. Volvimos a tapizar toda la casa, cambiamos todos los muebles. Obviamente, encontrar metros de papel tapiz antiguo es casi imposible. Creo que terminamos gastando casi 25 mil dólares en papel tapiz y terminamos imprimiendo el nuestro. Lo diseñamos y lo imprimimos, y encontrar el papel correcto, conseguir los colores y textura correctos, fue mucho prueba y error. Y también era el factor de tiempo para colocarlo en las paredes.

Eso y encontrar las piezas. En Pearl teníamos la cabina de proyección. Encontrar ese proyector, uno que funcionara y fuera de 1918 para que fuera acorde a la época, eso fue toda una misión. Tuvimos a un especialista en sitio y él estuvo tres o cuatro días para que el actor aprendiera a cargar el carrete; estás detrás de la cámara pensando “por favor funciona, por favor funciona” y así fue. Eso fue muy desafiante pero también muy gratificante, hacer una cabina de proyección.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Limpiar toda la sangre también fue muy desafiante porque tuvimos muchas escenas donde ves la sangre chorrear aquí y por allá, y si usas una alfombra antigua, no tienes cinco, sino solo una. Entonces, tratar de mantener continuidad con eso y mantener la sangre lejos de piezas caras que contratamos fue definitivamente muy desafiante pero también muy divertido.

Algo destacable sobre X y Pearl es que son, no solo películas de terror pero también películas de época que toman amplia inspiración de películas hechas en otros tiempos. ¿Cómo se reflejan estas referencias en tu trabajo?

Te pones en esa zona y obviamente ayuda que Ti West tiene una visión. Lo que yo haría es ver esas películas como Masacre en cadena e incluso películas silentes de los primeros días del cine, las vería y trataría de ponerme en ese estado mental. Sé que en Pearl tratamos de conseguir una sensación teatral porque los colores son tan brillantes.

En estas dos películas, pero también en MaXXXine, pensé mucho en que Ti West no solo trataba de recrear la imagen del periodo, pero también la forma en que se hacían las películas de la época.

Mientras ves X sientes que fue hecha en los setenta. Y lo mismo sucede en Pearl.

En MaXXXine hicieron un gran trabajo. Desafortunadamente yo no pude trabajar en la tercera y ver esa película fue un cierre. Ser parte de [las películas] uno y dos y ver MaXXXine fue genial.

Siento que los decoradores y diseñadores de set que hicieron esa película nos hicieron un poco de homenaje a los que trabajamos en las películas anteriores. No sé si notaste que en el interior de la gasolinera [de X] hay un hermoso refrigerador de Coca-Cola de los sesenta y en MaXXXine tienen un refrigerador de Coca-Cola de los ochenta. Hay pequeñas cosas así. En X, cuando Maxine está en el camerino teníamos una pequeña lámpara de conejito y después en MaXXXine hay un pequeño pato. Entonces hubo pequeños homenajes que fueron bastante lindos. Tal vez me equivoco, pudo ser solo una coincidencia, pienso que fue bastante genial.

Thomas Salpietro_4

¿Hubo continuidad entre los equipos de las tres películas? Aun cuando tú no trabajaste en la última, ¿hubo miembros de tu equipo que sí lo hicieron?

No, no hubo conversación, no hubo continuidad. Nosotros establecimos el mundo originalmente, haciendo X y Pearl; ellos continuaron pero sea lo que sea que hicieron, hicieron un gran trabajo. Tuvieron al mismo director de fotografía, productores y director. Pero creo que llegaron a ello por pura creatividad. Disfruté mucho MaXXXine, me pareció fantástica visualmente.

¿Tienes una secuencia o set favoritos de X y Pearl? ¿Cómo fue trabajar en ellos?

Me siento orgulloso de todo para ser honesto. Disfruté mucho el pueblo que hicimos en Whanganui para Pearl, el transformar ese pueblo. Era un pueblo viejo de por sí, solo agregamos algo de estética. Eso quedó fantástico. Me encantó el granero porque lo construimos de cero. La habitación de Pearl y su tocador con todas las muñecas y el maquillaje, en verdad me encantó. Y me encantó la casa de invitados donde se quedan [en X], conseguir esa verdadera vibra setentera en ese lugar fue genial. El interior de la camioneta me gustó también.

Diría que en general disfruté cada set de esa película pero sobre todo, mi favorito fue la cabina de proyección. Estoy escribiendo mi propio guion de cortometraje con una cabina de proyección solo para tener la oportunidad de hacer otra porque no creo volver a tener esa oportunidad.

¿Cómo abordaste ese espacio en particular? ¿De qué decisiones estás más orgulloso?

Fue definitivamente un trabajo grupal. Pero me encantan las paredes de teja a la antigua que tenían. Un proyeccionista siempre viaja con sus películas y su equipo para cortar las películas para el cine. Él obviamente vive ahí entonces hay pequeños detalles que puedes ver: una copa de vino, salami y algo de queso, la mesa para cortar el celuloide, pero también tienes su cama, ahí es donde vive. No solo era hacer un cuarto con un proyector y algo de película, era crear un espacio en el que alguien vive porque es el espacio donde está todo el tiempo. Hay mucho detalle que disfruté mucho.

¿En qué estás trabajando ahora? ¿Qué podemos ver próximamente de ti?

Acabo de terminar [otra película] como decorador de set. No puedo decir mucho de ella. Sale, espero, el próximo año. De mis proyectos personales no puedo decir mucho, pero espero tengamos un par de cortometrajes que saldrán pronto también.


X está disponible para renta digital. Pearl está disponible en streaming vía Max y para renta digital.


https://storage.ko-fi.com/cdn/brandasset/kofi_s_logo_nolabel.png?_gl=1*ctd280*_ga*NzgwOTE0NzE3LjE2NzgxMjgzMjI.*_ga_M13FZ7VQ2C*MTY4MzQ5MjY3OS41My4xLjE2ODM0OTI3NjUuMzYuMC4wÉste artículo, como el resto del archivo de Pegado a la butaca, llega a ti de manera gratuita. Si te interesa apoyar esta labor de crítica de cine independiente, te invito a realizar una donación a través de Ko-fi, a partir de 1 USD, o a compartirle esta publicación a alguien que creas que le puede gustar. ¡Gracias!