[Imagen superior: Museo, mención honorífica]
Aquí empieza la segunda parte del artículo. La primera parte está disponible aquí.
10. Viudas

Viudas, una película criminal con uno de los elencos más impresionantes que el Hollywood contemporáneo haya reunido, es lo más comercial que el director Steve McQueen ha hecho. Pero es también, en palabras del provocador director de Deseos culpables y 12 años esclavo, un proyecto con el que ha soñado desde hace años. Estos instintos se mezclan magistralmente en una elaborada trama llena de personajes y giros, que explora como pocas las diferencias de clase, género y raza y la corrupción del Estados Unidos de hoy en día. La escritora Gillian Flynn malabarea hábilmente decenas de personajes. No sólo las cuatro mujeres; interpretadas por Viola Davis, Elizabeth Debicki, Michelle Rodriguez y Cynthia Erivo; cuyas vidas dependen de su exitosa ejecución de un robo maestro, pero también a los hombres; Liam Neeson, Brian Tyree Henry, Daniel Kaluuya, Colin Farrel y Robert Duvall; cuya presencia o ausencia se pone en su camino.
9. Pájaros de verano

Así como Viudas, Pájaros de verano se apropia de un conocido género cinematográfico para abordar una realidad social que quisiéramos ignorar. La película, dirigida por Ciro Guerra y Cristina Gallego es una épica saga criminal que sigue el ascenso y la caída de una familia wayú, cuya pacífica existencia en la Guajira colombiana se transforma cuando uno de ellos los involucra en el narcotráfico. Fotografiada con un ojo poético, la película también tiene giros dramáticos y personajes tan entrañables como los de cualquier serie de televisión actual. La trama, separada en distintos capítulos o “cantos”, abarca más de una década; más que tejer una complicada red de lealtades y traiciones, este formato nos permite observar cómo las tradiciones y fundamentos de la comunidad se van perdiendo poco a poco a cambio de una idea del progreso y éxito que tiene más en común con la mafia de Estados Unidos.
8. Misión: Imposible – Repercusión

Tom Cruise parece no tener problema con arriesgar la vida por nuestro entretenimiento. La franquicia principal de la estrella de 56 años lo involucra en acrobacias cada vez más salvajes y, contra todo pronóstico, se pone cada vez mejor. Misión: Imposible – Repercusión es dos horas y media de agotador suspenso y acción; hecha con tanta habilidad que nos deja con ganas de más. Dirigida brillantemente por Christopher McQuarrie, la película encuentra a Cruise saltando desde un avión y pilotando un helicóptero entre las montañas, pero también extrae la misma emoción de una pelea a puñetazos en el baño de un elegante club nocturno. La trama, sobre unos núcleos de plutonio que el agente Ethan Hunt debe recuperar para evitar la aniquilación global, puede no ser más que una excusa para decirnos lo genial Cruise, la última verdadera estrella de cine, es. Pero funciona.
7. El proyecto Florida

La segunda película de Sean Baker convierte un motel barato cerca de Disney World en una cautivadora metáfora para la infancia. A través de los ojos de la pequeña Moonee, este recinto en decadencia se convierte en un reino mágico que siempre tiene algo nuevo que ofrecer. El proyecto Florida logra este efecto con un ingenioso uso de la cámara y resaltando los colores del entorno. Willem Dafoe, en uno de los mejores papeles de su carrera, interpreta al gerente del lugar como un cascarrabias pero en el fondo dulce ángel guardián. Bria Vinaite, como la madre de la niña, salta entre la dulzura y la indecisión. Ambos personajes tratan de proteger a la niña de las realidades de una vida de necesidad económica y crimen, una tarea finalmente imposible. Pero la desesperación con la que Moonee trata de huir de ella, le dan a la película, y su chocante final, un poder inusual.
6. Llámame por tu nombre

Pocas películas capturan lo que se siente estar joven y enamorado como Llámame por tu nombre. La Italia de los ochentas, y la preciosa casa de campo de una rica familia judía sirven como trasfondo para la naciente y poderosa atracción que el adolescente Elio desarrolla por Oliver, un joven mayor. En lugar de colocar obstáculos a esta relación, como lo harían películas con menos imaginación, el director Luca Guadagnino hace que los sentimientos de los dos cobren vida mediante bellos paisajes, música genialmente elegida y las actuaciones de Timothée Chalamet y Armie Hammer. Una película menos interesada en las condiciones externas del romance que en lo que pasa por las mentes y corazones de los dos. La relación entre Elio y sus padres, llena de afecto pero también un tanto distante, hicieron que ésta finalmente se sintiera como una parte de mi vida.
5. Roma

La película con la que Alfonso Cuarón siguió a su ganadora del Oscar Gravedad costó una fracción de su presupuesto pero no por eso es menos ambiciosa. Roma cuenta la historia de una empleada doméstica que trabaja para una familia de clase media en la Ciudad de México de los años setenta, pero su recreación detallada de la capital y la forma en que teje su drama personal con los desarrollos políticos de la época la hacen una maravilla comparable en técnica y narrativa. Fotografiada en un precioso blanco y negro desde una cuidadosa distancia, Roma plantea preguntas sobre el México de hoy en día con un maravilloso retrata del México de hace años. Cómo cada quien la interprete nos dice mucho de nuestro sistema político, y las barreras de género, raza y clase que siguen hasta la fecha.
4. El primer hombre en la luna

Damien Chazelle decidió seguir su nostálgico musical La La Land: Una historia de amor con una dramatización del viaje del astronauta Neil Armstrong a la luna. Había razones para ser escéptico; parecía que habíamos perdido a un autor en ascenso a las convenciones del cine de prestigio. Ahora que El primer hombre en la luna sin conquistar la taquilla, sus oportunidades de ganar un Oscar parecen limitadas, lo que sería una verdadera lástima. Chazelle usa todos los recursos a su disposición, desde el celuloide de 16 milímetros al IMAX para hacernos sentir que estamos al lado de Armstrong, ya sea en su complicado hogar bajo la sombra de una tragedia familiar, en los tensos despegues en los que nada puede salir mal, o en la gloriosa superficie de la luna.
3. El hilo fantasma

El genio de Paul Thomas Anderson es que, a pesar de su precioso y en ocasiones distante estilo, sus películas mantienen un latente corazón y los fundamentos del cine clásico de Hollywood. Su película más reciente, El hilo fantasma, está fotografiada (exactamente por quién sigue siendo un misterio) con una atención particular a la textura; y musicalizada por Jonny Greenwood, de los compositores de cine, de los pocos que se atreve a experimentar tanto como Anderson. Pero es una vital e íntima, si acaso perversa, historia de amor; tan citable como una comedia romántica de antaño, de esas en la que la que el humor proviene de las fuertes personalidades de sus estrellas. Daniel Day-Lewis, quien interpreta al obsesivo diseñador de modas Reynolds Woodcock, dijo que se retiraría de la actuación después de ésta. Si efectivamente lo es, no podría ser una mejor despedida.
2. Nunca estarás a salvo

Pocas películas nos sumergen a un estado mental de manera tan efectiva como lo hace Nunca estarás a salvo. A través de una atención a los detalles, flashbacks abstractos y otra brillante musicalización de Jonny Greenwood, la directora Lynne Ramsay hace un retrato surreal de la vida de un veterano de la guerra que regresa a Nueva York a una profesión no menos violenta, aquella de sicario. Su tono sobrio y melancólico, pero con toques de optimismo, hacen que su horrorosa violencia de alguna manera tenga un mayor impacto. Después de todo lo que ha visto y sufrido, es como si la inercia fuera lo único que lo mantiene vivo. Joaquin Phoenix es la pieza faltante para que la película, cuya trama invita comparaciones con Taxi Driver, pueda sostenerse al lado del clásico de Martin Scorsese.
1. Lady Bird

El que Greta Gerwig fuera nominada al Oscar por mejor dirección por su ópera prima, la historia en apariencia simple de una adolescente de Sacramento, California en su último año de bachillerato, confundió a muchos. Habiendo visto la película numerosas veces desde su estreno, no me queda duda de que Gerwig no sólo merecía aquella nominación, probablemente merecía ganar. Lady Bird es una película construida con tanto cuidado, capaz de inyectar vida a personajes secundarios con los más mínimos detalles, y concentrar la multitud de emociones de un año lleno de ellas en tan solo hora y media. Con cortes simples y composiciones para nada rebuscadas, la película le da a Saoirse Ronan y Laurie Metcalf la oportunidad de brillar como un genial dúo de madre hija; sus amores y rencores se sienten desde su primera hasta su última imagen.
Lady Bird es una sutil maravilla de la técnica cinematográfica, una compasiva e inteligente mirada a la adolescencia y la mejor película que vi de este año.