[Imagen superior: El irlandés, mención honorífica]
Un año más termina y con éste 2019, también una década (por lo menos coloquialmente, ¿quién quiere ser el aguafiestas que explique que la década de 2010 inicia en realidad en 2011?). Apropiadamente, 2019 se antoja el final de una era y el principio de otra. Aunque las películas con presupuestos de nueve cifras no dan señales de desaparecer, Avengers: Endgame cerró un ciclo de once años y 22 películas, mientras que Star Wars: El ascenso de Skywalker prometió ser la conclusión definitiva a la saga de esta familia de una galaxia muy, muy lejana que inició con George Lucas hace 42 años. Mientras los grandes estudios–Disney, dueño de las dos franquicias anteriores, sobre todo–continúan cosechando los frutos de los blockbusters basados en propiedades intelectuales conocidas, los emergentes gigantes del streaming prometen llenar el apetito por los dramas respetables y películas de mediano presupuesto que Hollywood favorecía en otros tiempos. Aunque Netflix ya ha tenido presencia en los grandes premios (Roma, de Alfonso Cuarón, ganó los Óscares de Mejor Director, Mejor Película Extranjera y Mejor Fotografía en 2018), este año apostaron en grande por contendientes como Historia de un matrimonio, El irlandés, y Los dos papas. ¿Disney o Netflix? ¿A quién le pertenece el futuro del cine? El tiempo lo dirá.
Este año regresaron autores reconocidos como Woody Allen, Pedro Almodóvar, Noah Baumbach, Bong Joon-ho, Claire Denis, Asghar Farhadi, Luca Guadagnino, Rian Johnson, Hirokazu Kore-eda, Yorgos Lanthimos, Lee Chang-dong, Spike Lee, Gaspar Noé, Paweł Pawlikowski, Martin Scorsese y Quentin Tarantino, y se estrenó el largometraje final del ícono de la Nueva Ola Francesa Agnès Varda, que en paz descanse. Cineastas estadounidenses emergentes como Ari Aster, Barry Jenkins, David Robert Mitchell, Jordan Peele y Riley Stearns tuvieron la oportunidad poner a prueba la promesa generada por sus primeros hitos independientes. México, por su parte, tuvo mucho que ofrecer con dramas sociales como La camarista y El ombligo de Guie’dani, comedias comerciales como Solteras y Todas las pecas del mundo, y otras como Chicuarotes y Las niñas bien que buscaron cerrar la brecha entre los dos polos del cine nacional.
Así como en el 2017 y 2018, la lista de este año contiene veinte entradas. Sus lugares fueron determinados por mi criterio y gusto personal. Los invito a estar en desacuerdo y a compartir cuáles fueron para ustedes las mejores del año. Igualmente espero que aquí encuentren alguna que les llame la atención; son películas que, en mi opinión, podrían en el futuro ser consideradas joyas del cine. No dejen que el año nuevo se acabe sin verlas.
[Nota: Para armar esta lista se tomaron en consideración sólo aquellas películas que se estrenaron en cines de México durante el 2019.]
Antes de empezar, una mención honorífica a las películas que recibieron una calificación de cuatro estrellas en Pegado a la butaca, pero no alcanzaron un lugar en la lista: Creed II: Defendiendo el legado, El irlandés, Midsommar: El terror no espera la noche, Nosotros y Suspiria: El maligno.
También para Chicuarotes, It (Eso): Capítulo 2, y Proyecto Géminis, películas mal o tibiamente acogidas por la crítica que merecen aprecio y atención.
Sin más que añadir…
20. La camarista

La camarista no deja de ser una mirada seria a las diferencias de clase y las aspiraciones frustradas, pero el enfoque de la directora Lila Avilés nos permite atesorar los momentos de humor y espontaneidad que ocasionalmente llenan la rutina de una empleada de limpieza en un hotel de la capital mexicana. No hay intentos fáciles o manipuladores de ponernos del lado de ella; sin embargo, uno siente la tensión inherente en su situación gracias a la claustrofóbica decisión de nunca dejar el interior del edificio. Gabriela Cartol, en el homónimo papel protagónico, revela bastante a través del simple lenguaje corporal con el que desempeña su rutina y las pequeñas emociones que se asoman en los momentos que tiene para sí misma.
19. Gloria Bell

Una historia familiar por supuesto, pues es la versión en inglés de Gloria, de su mismo director, el chileno Sebastián Leilo. Lo que distingue esta reinterpretación es la presencia de Julianne Moore, vital y llena de humor en el papel de una mujer divorciada y de mediana edad que se involucra románticamente con un simpático y frustrante nuevo amor interpretado por John Turturro, también excelente en su rol. Un retrato de mujer, en preciosa e íntima fotografía digital que hace espectacular cada momento de la vida doméstica de su protagonista; pero también de ese Los Ángeles casual y suburbano que las películas por lo general deciden hacer como que no existe.
18. John Wick 3: Parabellum

Es fácil menospreciar los logros de una película de acción simplemente bien hecha. Lo que el director Chad Stahelski y su equipo de fotografía, stunts y efectos especiales y visuales logran con John Wick 3: Parabellum es tanto o más impresionante como lo que hacen aquellas que seguro la opacarán en los Óscares. Si no tiene una trama o propósito más complicado que el de mostrar cómo decenas de asesinos persiguen a Keanu Reeves alrededor del mundo, sí tiene una intención: ser un tributo a la entrega física de un rubro del cine cada vez más importante para Hollywood, que no siempre obtiene el reconocimiento que se merece.
17. La noche de las nerds

La noche de las nerds es un homenaje sincero y entretenido a la amistad femenina y una reivindicación de los personajes que en otras comedias adolescentes serían los blancos de las burlas. Su memorable elenco empieza con el dúo genial creado por Kaitlin Dever y Beanie Feldstein, como dos amigas que deciden tener una noche de diversión antes de graduarse de la preparatoria, pero no termina ahí (Billie Lourd, como una niña popular malcriada que parece existir en su propio universo, se roba la película). La verdadera estrella, sin embargo, es la directora Olivia Wilde, quien para recrear la vertiginosa mente adolescente recurre a toda clase de trucos, incluyendo un plano secuencia tan técnicamente impresionante como es emocionalmente acertado.
16. El infiltrado del KKKlan

En su interpretación de la inverosímil historia real de un policía negro de Colorado que se infiltra en el Ku Klux Klan, el director Spike Lee camina una fina línea. El infiltrado del KKKlan es una mezcla de comedia policial y pertinente comentario político que ridiculiza la idiota ideología de la supremacía blanca al mismo tiempo que expone la forma en que se manifiesta en las instituciones de Estados Unidos. John David Washington y Adam Driver brillan como la pareja de oficiales al centro de la historia, y la película es un thriller cómico genialmente entretenido antes de que su poderoso epílogo nos regrese a la realidad, recordando lo poco que han cambiado las cosas.
15. Ad Astra: Hacia las estrellas

La frialdad emocional de Ad Astra: Hacia las estrellas es engañosa. Lo que en un principio parece una deslumbrante pero distante aventura de ciencia ficción se revela como la historia de un hombre lentamente descubriendo los límites y pecados de la masculinidad y sus ambiciones de conquista. Brad Pitt da una quieta pero emocional interpretación como un astronauta que se adentra a lo profundo del sistema solar para reencontrarse con su padre, el hombre que hizo posible el decadente imperio espacial de la humanidad. Cada parada lo lleva a un paraje cada vez más desolado, brillantemente llevado a la realidad gracias a diseño de producción a la vez monumental y detallado.
14. En los 90

El que Stevie, el pequeño protagonista de En los 90, tenga tanto de tabula rasa puede ser frustrante para muchos. No obstante, la forma en que se deja llevar por aquellos a su alrededor también hace a la película fascinante. Es un manual sobre cómo construir un varón adolescente. La ópera prima del actor Jonah Hill revela la facilidad con que las fuerzas sociales nos forman: nuestra ciudad, las subculturas, la familia, la economía. Pero su acierto sociológico no le quita lo íntimo o emotivo, su recreación de la escena del skateboarding de Los Ángeles es específica, vibrante y detallada.
13. Historia de un matrimonio

El planteamiento, sobre el divorcio de una pareja de artistas de Nueva York, promete devastación emocional. Si bien lo cumple, son sus momentos cómicos los que más se quedan con uno. Historia de un matrimonio tiene tanto del lado dramático como del lado cómico de Noah Baumbach: está llena de diálogos y situaciones ligeramente absurdas, nunca cruzando el límite de lo creíble. Su comedia es una fundamentalmente humana. Las actuaciones de Scarlett Johansson y Adam Driver son devastadoras; es pesado ver a estas dos personas que decidieron separarse, pero que todavía se guardan afecto, enfrentarse por las mecánicas del proceso de divorcio. Pero son Laura Dern, Ray Liotta y Alan Alda, como sus abogados, quienes frecuentemente se roban la película.
12. Había una vez en Hollywood

La narrativa de Quentin Tarantino es conocido por no seguir una línea recta. Aun cuando su película más reciente transcurre mayormente en tiempo cronológico, está llena de tangentes que pueden hacer que muchos se pregunten cuál es el punto de todo eso. Pero momento a momento, Tarantino crea una recreación del Hollywood del final de los sesentas en la que uno se siente constantemente bienvenido. Un tributo al western, la amistad masculina y a la actriz Sharon Tate, llena de trabajo estelar de Leonardo DiCaprio, Brad Pitt y Margot Robbie, Había una vez en Hollywood sorprende por su paciencia y dulzura, hasta un glorioso destello de violencia final que con sangre busca reescribir la historia.
11. Destrucción

Destrucción desapareció de la conversación de los premios casi tan pronto como llegó. Es probable que se haya hablado más del maquillaje y peluca de Nicole Kidman que de la forma en que ella y la directora Karyn Kusama usan la forma del thriller criminal para explorar la forma en que una mujer procesa el dolor y el trauma. Kusama crea una atmósfera opresiva que no nos permite escaparlo, pero la película nunca se vuelve monótona o laboriosa. Cada escena nos revela algo, no sólo de su complicada trama, pero también de la compleja mujer que está al centro de ella.
Aquí concluye la primera parte de este artículo. La lista continúa aquí el 1ro de enero.